
Mucha gente llega a la consulta con la misma historia: «de joven llevé ortodoncia, y con los años se me han vuelto a torcer los dientes». Le pasa a más personas de las que crees, tiene nombre, recidiva, y sobre todo tiene solución y prevención. Te explicamos por qué ocurre y cómo evitarlo.
Los dientes tienen memoria
Al terminar la ortodoncia, los dientes están en su nueva posición, pero el hueso y las fibras que los sujetan tardan en asentarse y tienden a tirar de ellos hacia donde estaban. A eso se suma que la boca cambia toda la vida: seguimos creciendo y envejeciendo, y los dientes se van moviendo poco a poco incluso en personas que nunca llevaron ortodoncia. Por eso ningún resultado se mantiene solo.
La retención no es opcional
La forma de evitar la recidiva es la retención: usar retenedores al acabar el tratamiento. Los hay de dos tipos, y muchas veces se combinan:
- Fijos: un alambre finito pegado por detrás de los dientes, que no se ve.
- Removibles: una férula transparente que se usa, sobre todo, por las noches.
La mayoría de recidivas que vemos vienen de haber dejado de usar el retenedor. Mantenerlo es lo que conserva el trabajo hecho.
Si ya te ha pasado
Si tus dientes ya se han vuelto a mover, no has «perdido» la ortodoncia de antes: se puede corregir de nuevo, y muchas veces es un tratamiento corto, porque el movimiento suele ser pequeño. La ortodoncia invisible va muy bien para estos retoques, por lo discreta y lo cómoda que resulta cuando el caso no es grande.
En Ortodoncia Lozano
En nuestra clínica de Murcia tratamos muchas recidivas y, sobre todo, insistimos en la retención para que no vuelva a pasar. En la primera visita, que es gratuita, valoramos cómo están tus dientes y qué necesitas, ya sea un retoque con ortodoncia invisible o solo revisar tu retención. Pide cita sin compromiso.

